El primer fin de semana de diciembre se realizó la séptima versión de un “clásico deportivo ” de los Full Runners. Se trató del pedaleo entre Santiago a Viña el día sábado 3 y el trote grupal de 21k que se realiza conjuntamente a la maratón de Viña que se lleva acabo el día siguiente.

Este año participamos en la actividad un grupo de aproximadamente 84 personas lo que va reflejando el creciente interés de los socios en participar en actividades deportivas exigentes, pero que además tengan un lado importante de entretenimiento, lo que sin duda, refleja nuestro espíritu como club. En esta oportunidad tuvimos el privilegio de contar con la presencia de muchas FR Women y de los ciclistas del equipo Full Runners que participará el próximo año en la Vuelta Ciclista de Chile. Ellas ponían la cuota de belleza y entusiasmo y ellos el ritmo!. La actividad comenzó muy temprano con la llegada de los participantes al Balthus donde se dieron las últimas instrucciones de seguridad, se hicieron los ajustes finales a las bicicletas y nos tomamos las fotos grupales. En una fría y brumosa mañana destacaba la nueva y llamativa tricota de pedaleo que se estrenaba para esta ocasión. Todo una acierto del área de marketing. Luego de la sesión de fotos y de algunas bromas de los participantes comenzamos el pedaleo grupal para salir de Santiago. Esta primera etapa debió hacerse a baja velocidad y con mucha precaución, especialmente en la bajada de la pirámide y en la caletera de Américo Vespucio debido a la gran cantidad de vehículos que circulaban a esa hora y a los siempre inoportunos “eventos” en el pavimento. La caravana de entusiastas pedaleros destacaba entre los peatones y vehículos que transitaban a esa hora, muchos de los cuales nos tocaban la bocina para alentarnos y otros pocos para molestarnos o asustarnos, demostrando su falta de cultura deportiva. Nos reunimos a la salida de Santiago para poder pasar todosjuntos el túnel Lo Prado y comenzar a subirlentamente la velocidad de la caravana hastalas cercanías de Casablanca, donde las condicionesclimáticas fueron mejorando, salió elsol y pudimos disfrutar desde la bicicleta delprecioso paisaje que nos rodeaba . Una vez todos reunidos, seguimos pedaleando a nuestro destino final, el Club Naval Las Salinas, donde nos esperaba un reponedor almuerzo, una refrescante ducha y una grata conversación entre los participantes de este entretenido paseo. Durante la tarde, un grupo de participantes se volvió en bus a Santiagoy otro numeroso grupo se quedó para correr al día siguiente los 21k en dos horas, otra tradicional actividad de camaradería donde se dejan de lado los cronómetros y las metas personales, y se reemplazan por un trote relajado y muy conversado. En resumen, una gran actividad de fin de temporada, que mejora en su organización año a año, necesaria para la unión del grupo y que despierta el interés de más miembros de nuestra comunidad deportiva. Todo un éxito esta Séptima Versión.

Por Hernán Ballacey



La caravana de entusiastas pedaleros destacaba entre los peatones y vehículos que transitaban a esa hora, muchos de los cuales nos tocaban la bocina para alentarnos


 

En resumen, una gran actividad de fin detemporada, que mejora en su organizaciónaño a año, necesaria para la unión del grupoy que despierta el interés de más miembrosde nuestra comunidad deportiva. Todo un éxito esta Séptima Versión.