EL 6 de noviembre me embarqué en una nueva experiencia deportiva, ésta vez no era una maratón, o un pedaleo en ruta, sino un campeonato de natación, nada menos que un Panamericano, en Río de Janeiro, en la piscina Olímpica del Estadio Maracaná . Fuimos cuatro amigas, María Luisa Ibaibarriaga (hermana denuestro querido Cote), Mafalda Abuhadba y Margarita Carrasco, todas nadamos en Santa Martina y tenemos un estrecho lazo de amistad, nacido en gran medida con la práctica de esta disciplina. Fue una experiencia inolvidable para todas, Mafalda como siempre obtuvo medallas, María Luisa, Margarita y yo mejoramos nuestros tiempos. Estábamos felices, primero por atrevernos a participar y también por nuestro desempeño. Le comenté a Margarita queescribiría nuestra experiencia para la revista Full Runners y ella me envió estas líneas que creo reflejan un sentir y un ejemplo como deportista. “ Cuando uno hace un balance para describir una experiencia de competir con más de 2000 atletas, debe entrar a revisar sus objetivos que lo motivaron a participar, y dependerá de estos como medirá sus logros. Para mí, ya el haber participado en este evento, con una limitación física, ya que tengo dos cirugías de cadera, con una prótesis total, una fractura de tobillo de recién un año, y haber participado en los entrenamientos con perseverancia, puedo decir lo bien que me siento, tal vez muchos midan sus esfuerzos con marcas y medallas, pero para mí en especial es la satisfacción de poner a prueba mi fortaleza y demostrar a mis hijos cómo ante la adversidad las limitaciones solo dependen de uno mismo…” No puedo dejar de mencionar a don Espir Aguad, de Santa Martina , que con sus más de 80 años obtuvo primer lugar en los 800 y 400 mts en nado libre, rompiendo record Panamericano y Sudamericano.

Por Lorena Borja Rebolledo